viernes, octubre 13, 2006

Jugar en el agua . . .


Tiré

las piedras

al río

esparcí círculos

en un campo

de agua

Apreté las manos

pude pensar

escuchar el sonido

de los árboles.

Apreté los labios

y fuí un pájaro,

un hilo de sol

caído al

costado.





Cenizas en la cabeza



Mi cabeza

vuela alto,

choca con estrellas,

llueve en la vereda

flota en la basura

en las hojas

en papeles de colores

mi cabeza

baja

donde la tierra

es solo cenizas

de un amor absurdo.




Vías muertas

El tren

extendió el recorrido,

llegó a mi pueblo.

Las campanillas

de fuego

aprietan

las lineas de las vías,

recorren el surco

de cada huella.

En la estación

hay dos que viajan

y aprietan el boleto

antes que se vuele.







A Dario y Maxi


I

Burbujas

de sangre

en la plataforma

de la estación (huellas de dolor)

Un lento río

dibuja

arrastra

el humo

del último

tren.

II



Con una bala

la boca

se abrió

al aire.

Sangró poco

pero se deshizo

en hilachas

negras y violetas.

en gelatinoso

olor a quemado.

Con una bala

la boca

se abrió

a la brisa.






Vado


Sí, voy a llorar

cuando quiera

cuando los rieles

atraviesen

mi espalda,

cuando estalle

el vapor de tu voz

y el sol descarrile

en la amapola

de mi sexo.






Camillas
I



Así

acostada

pies y manos

en la camilla.

sin hablar

ojos colgados

de algun techo

blanco.

Lenta

lenta

la tarde

quema

mi boca

y el sol

entre ramas secas

oxida

el temblor

de la tierra.



II



Duermo

no puedo hablar

duermo

escapo

ato nudos

en mis brazos.

Cuelgo de la orilla

cuelgo de los alambres

olvidados,

de camillas negras y frías.

Soy yo

nadie lo sabe.

soy la mujer

que el cielo

atropelló

cuando cabalgaba.





Muerto el cuerpo
El cuerpo

es blando

los huesos

ya no estan.

El cuerpo

es vulnerable

a los cortes del viento

a los cortes de la luz

se abre la carne

la piel

no existe.

El cuerpo en el retorno

de un incendio.

El agua

lo lava

lo aproxima

a la tierra

para que descanse

sin el sonido

de los insectos.







Oxígeno



Adentro

hay un hombre

que se pudre

despacio,

malgasta aire

y dolor.

Adentro

estan sucios

los caminos,

una ventizca

de arena,

unos dientes amarillos

aprietan el cuerpo.

Los niños

lloran

caen

como

muñecos que se abandonan.

No hay ventanas

ni vidrios

ni luz.

Solo ladrillos

húmedos

verdín creciendo

en el perímetro

del adentro.

El hombre

descalzo

fatiga su horizonte,

el viento lo distrae

en un poema.

Su oxígeno.





I



Ella sabe

en que momento

decido caminar.

Me sigue fiel

controladora

fría

extrañamente

maloliente.

Me cansan

sus uñas

su aliento pesado.

A veces

escapo

me escondo

reaparece

con ojos rojos

y risa de dientes

amarillos.

Puedo matarla

apretarla en algún lugar

encerrarla,

pero me da

miedo el vacío

de su ausencia.





II



Somos dos,

ella cree

que existe sola.

Ya va a ver

cuando exprima

su cuerpo

y la arrastre

sigilosa

al muelle húmedo

de mi casa.






Ellos
Una mezcla

de arenilla

y limo.

Eso quedó

en la boca

de los desaparecidos.






Dioses


Enterraron

vivos

tiraron

vivos

mataron

vivos.

Y ellos siguen

gritando

hacia un cielo

brillante.

Los otros

se pudren

muertos

a la orilla

de alguna

lámpara sucia.







Lengua roja


Pudiste amarme

con dientes y lenguas.

Apretarme

hacerme llorar

de placer.

Preferiste

la sombra,

las venas blancas

de tu cuerpo blanco

y no la roja

carne azul

de mis muslos.

(son preferencias).






Deshechos


Huelo amargo,

boca cosida

ojos sin rastro,

mapa de valle

con huesos de pies.

Huelo amargo

el cielo de fósforos

de trapos amarillos

cerrojos de luz.

Huelo amargo,

los mudos

caminan solos

cortan las sogas

se acribillan

en la noche.






En el papel

desaparece

el dolor

del esternón.

Fijo la mirada

en el papel

escupo frases

rompo lápiceras

puteo

grito

lloro.

En el papel

tiemblo

mi cuerpo

establece

normas

de ansiedad.

Afuera

las calles

se llenan

de voces

y carritos.





Imagen de cuerpo


Abro las piernas

late

tibia

tu sombra.

Los pibes

caminan

en los semáforos.

Abro la ducha

resbalo

ojerosa

por la línea

del jabón.

De punta

tus zapatos

se meten

en mis

alocados

pies.

5 comentarios:

ascanio dijo...

en el papel desaparece el dolor...
buenisimo, prometo seguir leyendo.
un abraso
Javier Guipponi

oroD dijo...

Da gusto leerte... Pásate por http://blogia.com/arbolesmojados

Maria Cristina-Argentina dijo...

Gracias Ali!.
...me gusta leerte. Segui!
Beso
Cris

poetas al volante dijo...

Hola Alí: te invitamos a participar en un nuevo blog de poesía que está por inaugurarse.
La idea del blog, es reunir a poetas contemporaneos que circulan el espacio virtual.
Para participar, envíanos un e-mail a poetasalvolante@hotmail.com , adjuntando una foto, una breve presentación y tus poemas (no más de cuatro poemas)
Desde ya estamos agradecidos por tu colaboración y difusión del proyecto.
Esperamos tus poemas.

Máximo Ballester dijo...

¡Bellezas! El de la cabeza, el primer poema ufff... es genial.
Besos. Te felicito.